Chicha Morada

chichatotal.jpg

El día en que Coca Cola dominará el mundo está más lejos en Perú. Aquí el consumo de chicha morada casi supera al del monstruo marrón, lo cual es un alivio nacional. Esta bebida, se elabora tradicionalmente hirviendo maíz morado con canela, azúcar y cáscaras de frutas. Se bebía incluso desde antes de los Incas, y es una de las pocas cosas que conservan la popularidad de entonces. Además, tiene tantas propiedades saludables, que seguramente los médicos peruanos sólo necesiten recetar chicha morada en caso de diagnóstico dudoso, como el Réflex en mi colegio cuando era niña. No exagero: “la Escuela de Medicina de la Universidad de Nagoya (Japón) ha demostrado que el pigmento del maíz morado impide el desarrollo del cáncer de colon. Además, baja la presión sanguínea y el colesterol, promueve la buena circulación sanguínea, protege los vasos sanguíneos del daño oxidante, mejora la microcirculación, es antiinflamatorio, fomenta la regeneración del tejido conectivo y promueve la formación de colágeno” (Wikipedia). 

No es de extrañar que pueda encontrarse en casi todas las casas con puerta y en todas las que no la tienen. Es como un elixir secreto que todo peruano conoce, y que, si los japoneses no se equivocan, probablemente salvará el mundo.Yo he tratado de hacer de lo dulce salado. Aquí os dejo mi interpretación morada:

 

RECETA -Risotto de chicha morada con pollo y salsa maniyaki-

Ingredientes

- Arroz arborio
- 2 maíz morado
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- Cebolla china (cebollín) picada
- 1 Pechuga de pollo
- Salsa teriyaki
- Mantequilla de cacahuete (1 ó 2 cucharadas soperas)
- Salsa de soja (sillao)
- Mantequilla, aceite, sal, pimienta, azúcar

Procedimiento

1. Sofreír la cebolla y ajo en una olla. Cuando estén doraditos, poner el maíz morado y cubrir con agua. Cocinar a fuego lento durante hora y media, y después reducir únicamente el líquido durante otra media hora para obtener el caldo de chicha morada.
2. Calentar la salsa teriyaki con azúcar (al gusto) hasta que éste se disuelva. Dejar enfriar y poner a macerar el pollo en la salsa.
3. Sofreír el arroz con la parte blanca de la cebolla china picada. Acto seguido añadir la cantidad de caldo de chicha morada indicado (suele ser proporción 1 de arroz x 3 de agua) y cocinar el risotto a fuego lento, removiendo constantemente.
4. Escurrir el pollo, reservando la salsa, y freír en una sartén. Cuando esté listo lo retiramos de la sartén y añadimos la salsa teriyaki. Cuando ha reducido un poco, disolvemos la mantequilla de cacahuete.
5. Servimos el risotto con el pollo. Cubrimos el último con la salsa maniyaki y espolvoreamos con la parte verde de la cebolla china.

 

Además he decidido copiar las impresiones que me dejó el postre de chicha morada que probamos en Astrid&Gastón:

Budín de maíz morado con helado de leche de vaca Carlota, crocante de macambo (fruta amazónica) y hojas de arroz de chicha morada: encuentro el budín un poco mazacote, aunque distraído por el helado, que realmente, realmente sabe a leche. El cracker de chicha morada es un poco excusa, una promesa que se queda en eso. Aunque, ¿a qué sabe realmente la chicha morada?