DULCES DE LLUVIA

Acá en Uruguay, cuando llueve, toman la torta frita. Supongo que para compensar lo mojado, se dan un capricho dulce y seco. Se caracteriza por tener un corte en el centro para facilitar la cocción (o será mejor decir parto): el ombligo.

Si de tortas va la cosa, también tenemos la torta arena. De origen confuso, alemán o austríaco (Sandkuchen), la torta arena lleva ese nombre porque al partirla se desmorona en granos, plato abajo, sin remedio. La receta uruguaya la prepara con harina, agua, grasa y sal, a diferencia de la receta argentina que también lleva levadura. 

La pasta frola, por otro lado, es más gentil en lo compacto. Se deja partir sin disolución. De origen humilde (harina, huevos, manteca y azúcar), escala a lo más alto vestida de membrillo, su relleno más común. También se encuentra con dulce de leche, el máximo exponente postrístico de este sur, o con dulce de batata. No es secreto que ésta era la preferida Cortázar, puesto que comparte patriotismo con Argentina. Aquí dejo uno de sus relatos, a ver si aparecen, así, de pronto, ganas de torta frita:


"Yo no sé, mira, es terrible cómo llueve. Llueve todo el tiempo, afuera tupido y gris, aquí contra el balcón con goterones cuajados y duros, que hacen plaf y se aplastan como bofetadas uno detrás de otro, qué hastío. Ahora aparece una gotita en lo alto del marco de la ventana; se queda temblequeando contra el cielo que la triza en mil brillos apagados, va creciendo y se tambalea, ya va a caer y no se cae, todavía no se cae. Está prendida con todas las uñas, no quiere caerse y se la ve que se agarra con los dientes, mientras le crece la barriga; ya es una gotaza que cuelga majestuosa, y de pronto zup, ahí va, plaf, deshecha, nada, una viscosidad en el mármol. 

Pero las hay que se suicidan y se entregan enseguida, brotan en el marco y ahí mismo se tiran; me parece ver la vibración del salto, sus piernitas desprendiéndose y el grito que las emborracha en esa nada del caer y aniquilarse. Tristes gotas, redondas inocentes gotas. Adiós gotas. Adiós."



El aplastamiento de las gotas, Julio Cortázar.